El Protocolo de Gases de Efecto Invernadero ha publicado su Estándar del Sector de la Tierra y Remociones (LSRS), una actualización largamente esperada que define cómo las empresas deben contabilizar las emisiones, reducciones y remociones relacionadas con el uso del suelo. Esto es lo que los líderes en sostenibilidad de los sectores de agricultura, minería, moda, energía e infraestructura necesitan saber.
Datos clave sobre el LSRS
- Obligatorio a partir del 1 de enero de 2027 para las empresas que reportan emisiones conforme al Protocolo de Gases de Efecto Invernadero.
- La guía de implementación se publicará a mediados de 2026 para ayudar a las empresas a prepararse.
- El estándar aplica a empresas con operaciones o cadenas de suministro intensivas en el uso del suelo, incluyendo agricultura, alimentos y bebidas, minería, energía, moda y construcción.
- La versión actual del LSRS no cubre el sector forestal. Las empresas con actividades forestales relevantes deberán estar atentas a futuras actualizaciones.
Dado que el sector agrícola es particularmente sensible a los riesgos climáticos, y que los costos de retrasar la acción frente a la deforestación siguen aumentando, este estándar establece un marco largamente esperado para la rendición de cuentas y la resiliencia en el sector de uso del suelo. Su introducción transformará los mercados, elevando las expectativas sobre la acción climática basada en la tierra y modificando la forma en que las empresas abastecen, verifican y valoran las materias primas agrícolas y otros productos derivados del uso del suelo.
¿Cuáles son los requisitos de datos y por dónde empezar?
El LSRS requiere diversos datos para calcular tanto las emisiones como las remociones, junto con el registro de los supuestos clave y la metodología utilizada.
En el centro del LSRS está el concepto de trazabilidad, es decir, la identificación del origen geográfico de los productos derivados del uso del suelo. Esto determina qué áreas deben incluirse en el inventario y cuáles son los derechos específicos de reporte. Cuanto más precisa sea la trazabilidad, más detalladas serán las opciones de reporte y mayor será la evidencia requerida. Las empresas deben reportar las emisiones asociadas específicamente a las tierras identificadas; las remociones son opcionales, pero están sujetas a reglas más estrictas.
El LSRS puede parecer intensivo en datos. Sin embargo, los requisitos más exigentes solo aplican si una empresa decide reportar reducciones de emisiones o reclamar remociones basadas en el uso del suelo. Para el resto de los reportes, puede adoptarse un enfoque por fases que comience con datos más generales y de menor resolución, mientras las empresas fortalecen sus capacidades y procesos para sustentar afirmaciones más específicas con el tiempo. Para ello, es recomendable mapear y priorizar las cadenas de suministro con base en su materialidad, trazabilidad, potencial de mitigación, capacidad de influencia sobre proveedores y co beneficios más allá del carbono.
Esta priorización permite avanzar a un ritmo manejable, comenzando con lo que es viable hoy, al mismo tiempo que se sientan las bases para un reporte más profundo y detallado conforme evolucionan la estrategia y los sistemas de datos.
Si buscas explicaciones más detalladas sobre los requisitos de datos, visita la página oficial del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero o vuelve a ver nuestro webinar.
¿Qué cambios ocurrirán en el mercado?
¿Cómo cambiarán las estrategias climáticas corporativas como resultado?
Si una empresa tiene impactos materiales relacionados con el uso del suelo, el LSRS probablemente transformará su estrategia climática. Existen varias áreas en las que las compañías podrían necesitar ajustes:
Revisar las acciones del sector tierra dentro de los objetivos del negocio y los planes de transición: Las empresas deberán actualizar sus planes de transición para asegurarse de que las emisiones y remociones vinculadas al uso del suelo estén correctamente integradas y secuenciadas. Esto podría implicar priorizar la reducción de emisiones en origen antes de recurrir a remociones.
Integrar riesgos y oportunidades del uso del suelo en la estrategia: El estándar impulsa una identificación sistemática de riesgos climáticos, como riesgos físicos sobre activos vinculados a la tierra, reversión de carbono almacenado o riesgos regulatorios. También promueve la identificación de oportunidades en prácticas regenerativas, mejoras en carbono del suelo y restauración. Esto fortalece la alineación con marcos más amplios de gestión de riesgos y divulgación, como la Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa de la Unión Europea.
Reevaluar la asignación de inversiones: Con límites contables más claros, las empresas podrían necesitar revisar cómo asignan su capital. Las inversiones en cambio de uso del suelo, agricultura regenerativa, restauración o remociones basadas en la naturaleza deberán evaluarse considerando permanencia, incertidumbre y requisitos de monitoreo. La alineación con el LSRS también puede abrir nuevas oportunidades de financiamiento.
Planificar una implementación anticipada: El LSRS será obligatorio en 2027 y se publicará orientación adicional en 2026. Las empresas que comiencen a alinear sus metodologías desde ahora podrán evitar interrupciones en sus reportes y riesgos reputacionales en el futuro.
Fortalecer datos y gobernanza: El LSRS eleva el nivel de exigencia en transparencia y trazabilidad. Las empresas podrían necesitar mejores sistemas de recopilación de datos, controles internos más claros y procesos de verificación más robustos.
Evitar la dependencia excesiva de remociones: La estructura del estándar refuerza que la reducción de emisiones es prioritaria. Las remociones se tratan de forma diferenciada. Esto puede impulsar un cambio estratégico, alejándose de enfoques compensatorios y avanzando hacia una descarbonización más profunda de operaciones y cadenas de suministro.
¿Cómo influye esto en las solicitudes de datos existentes y en el involucramiento con proveedores?
La relación con proveedores está pasando de un enfoque transaccional a uno estratégico. En función de lo que las empresas quieran reportar y declarar, el LSRS exige datos detallados, trazables y continuos sobre uso del suelo y remociones. Para lograrlo, será necesario integrar estos requerimientos en los procesos existentes sin sobrecargar a los proveedores.
Las solicitudes de datos se vuelven más granulares y estructuradas: Las solicitudes de datos se vuelven más granulares y estructuradas.
Mayor formalización en documentación y requisitos contractuales: Será necesario formalizar expectativas hacia proveedores. Esto puede implicar la actualización de contratos, acuerdos de intercambio de datos, mayores exigencias en conservación de registros y, en algunos casos, verificación por terceros.
Actualización de sistemas de trazabilidad: La mayor transparencia exigirá mejoras en los sistemas de trazabilidad, especialmente para materias primas vinculadas a cambios en el uso del suelo. Las empresas podrían necesitar invertir en herramientas digitales de trazabilidad, monitoreo geoespacial o certificaciones de cadena de custodia.
Revisión de certificaciones existentes: Conviene evaluar si los esquemas de certificación actuales proporcionan datos suficientes para reportes alineados con el LSRS o si será necesario complementarlos con información adicional.
Evitar la fatiga del proveedor: Un punto estratégico clave es no añadir solicitudes relacionadas con el LSRS encima de cuestionarios regulatorios y de clientes ya existentes. Lo recomendable es integrar estos requerimientos en procesos consolidados y alineados entre las áreas de sostenibilidad, compras, cumplimiento y reporte. Una mala coordinación puede generar duplicidades, definiciones inconsistentes y desincentivar la participación de proveedores.
Las relaciones de datos dejan de ser puntuales: El reporte en el sector tierra requerirá un involucramiento continuo para mejorar la calidad de los datos, actualizar metodologías y adaptarse a nueva orientación. Esto hace que la educación y la colaboración con proveedores sean más relevantes.
Mayor escrutinio sobre declaraciones de remoción: Cuando los proveedores reporten remociones de carbono o impactos regenerativos, las empresas necesitarán evidencia más clara sobre permanencia, metodologías de medición y riesgos de reversión. Esto implicará conversaciones técnicas más profundas, no solo recopilación de datos.
Priorizar proveedores de alto riesgo o alto impacto: Las empresas deberían comenzar por involucrar a proveedores ubicados en geografías o sectores con mayor riesgo de cambio de uso del suelo, en lugar de aplicar presión uniforme a toda la base de suministro.
La implementación exitosa comienza ahora
Para las empresas con cadenas de valor intensivas en el uso del suelo, la pregunta ya no es si aumentará la exigencia en la rendición de cuentas del sector tierra, sino qué tan pronto decidirán adaptarse. Si bien la alineación con el LSRS puede inicialmente ralentizar los procesos de compras y reporte mientras los equipos se ajustan a los nuevos requisitos, no es necesario abordarlo todo al mismo tiempo.
Recomendamos priorizar lo más relevante, adoptar un enfoque por fases y mejorar progresivamente la calidad de los datos, teniendo claro que esto solo será viable si se comienza con anticipación.
Una implementación exitosa depende de habilitadores internos sólidos: sistemas de datos robustos, buena gobernanza y coordinación entre los equipos de compras, sostenibilidad, operaciones y finanzas. Al mismo tiempo, el liderazgo es clave para liberar los recursos necesarios. Empezar ahora permitirá a las empresas avanzar a un ritmo manejable mientras construyen cadenas de suministro más resilientes.