Analizando la ruta hacia el cero neto: Una transición que requerirá un mundo de cambios

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Desde el papel de las energías renovables y el hidrógeno hasta la calefacción y la refrigeración limpias, analizamos los desafíos, las soluciones y cómo podemos trabajar juntos para tomar medidas climáticas.

El reciente informe del IPCC nos ha recordado con crudeza el reto al que nos enfrentamos para reducir el nivel actual de emisiones mundiales anuales. Si queremos limitar el aumento total a 1,5ºC con un alto grado de confianza, el presupuesto de carbono del que disponemos es de 300 GtCO2. Para ponerlo en perspectiva, el nivel actual de emisiones globales anuales es de unas 36 GtCO2, lo que significa que si las emisiones de carbono continúan a este ritmo, habremos gastado ese presupuesto en sólo nueve años. Si este nivel se supera, la temperatura superará los 1,5 °C.  

Nunca la comunidad mundial ha tenido que llevar a cabo un programa de reformas tan limitado en el tiempo, orientado a objetivos y de tan amplio alcance como el reto del cero neto. Aunque está claro que tenemos que hacer cambios rápidos, audaces y de largo alcance en todos los aspectos de la actividad humana que genera emisiones, si no lo enfocamos como un sistema interconectado, perderemos un tiempo precioso. 

En primer lugar, debemos comprender realmente los sectores que deben descarbonizarse. Alrededor del 73% de las emisiones mundiales de CO2 proceden de la energía utilizada para alimentar la economía, crear calor y ayudar a mover a las personas y las mercancías. En segundo lugar, con un 18%, se encuentran las emisiones de nuestro sistema alimentario mundial, que abarca cuestiones como la deforestación y la tierra dedicada a la agricultura. Le siguen las industrias pesadas, como la del cemento y la petroquímica, que contribuyen en un 5%. Por último, las emisiones procedentes de la descomposición de los residuos en las aguas residuales y los vertederos suponen un 3%. 

Es evidente que estos sectores son fundamentales para la sociedad humana, y lo seguirán siendo incluso en un mundo de impacto cero. Se han desarrollado y evolucionado durante muchas décadas hasta convertirse en un conjunto de sistemas interdependientes, ya sean tecnologías, cadenas de suministro, mercados o políticas. Hay muchos intereses creados. Obviamente, estos sistemas están estructurados de forma diferente en todo el mundo, pero todos están muy conectados. Esto hace que el cambio sea difícil, ya que altera el statu quo. 

Dada la complejidad y la naturaleza interconectada de estos sectores, tenemos que adoptar un enfoque de "sistemas completos" en lugar de centrarnos en un área. Por ejemplo, el sector de la generación de energía renovable ha cosechado un enorme éxito en la última década, con un importante descenso de los costes de los paneles solares (85%), de la energía eólica terrestre (56%) y de la eólica marina (48%). Pero esto es sólo una parte del rompecabezas. La siguiente cuestión es cómo se integra en el sistema energético general. Por ejemplo, ¿cómo puede ofrecer alternativas más limpias en el transporte, la calefacción y determinados procesos industriales? Tenemos que preguntarnos siempre cómo podemos aprovechar los avances en un área para beneficiar a otros sectores. 

Por eso, en las próximas semanas, analizaremos algunos de los ámbitos de alto nivel que Carbon Trust considera que necesitan ese pensamiento sistémico. Estos temas son cruciales para la transición hacia el cero neto, y examinaremos los retos y las soluciones, y cómo encajan en ese mundo interconectado. Síganos para conocer más sobre:

  • Ampliación de las energías renovables e integración rentable: a medida que tecnologías como la eólica marina siguen reduciendo rápidamente sus costes, la siguiente frontera crucial es conseguir que su integración en el sistema energético sea lo más renable posible. 
  • Desarrollar sistemas energéticos flexibles: a medida que la oferta y la demanda de los sistemas energéticos mundiales se alejan de las centrales de combustibles fósiles, es fundamental que estos sistemas sean capaces de gestionar este cambio de forma rentable, segura y flexible. 
  • Promover y mejorar el acceso a la refrigeración limpia: con el aumento de la temperatura impulsado por el cambio climático y los cambios en los patrones dietéticos globales, es vital encontrar formas de equilibrar el acceso equitativo a la refrigeración para la alimentación, la medicina y la comodidad con un impacto climático mínimo o nulo. 
  • Transición a la calefacción limpia: aunque existen algunas soluciones para la transición a partir de las formas actuales de suministro de calor, como las bombas de calor y las calderas de biomasa, existen importantes retos en cuanto a su rápida ampliación de forma rentable. 
  • Enfocar el desarrollo del hidrógeno de forma sostenible: debemos desarrollar rápidamente un enfoque más estratégico e inclusivo del hidrógeno para garantizar que pueda desempeñar un papel útil y complementario para ayudar a la descarbonización.
  • Planificación y desarrollo de soluciones para la eliminación del dióxido de carbono: es importante desarrollar una estrategia de eliminación del dióxido de carbono que funcione para mantener las emisiones de CO2 en línea con los aumentos de temperatura "aceptables". Al mismo tiempo, hay que mejorar la comprensión de cómo los sistemas climáticos del mundo responden a la eliminación del CO2. 
  • Transición justa: el desarrollo de un enfoque inclusivo es esencial para garantizar una distribución equitativa de los costes y beneficios a nivel mundial durante la transición hacia la neutralidad.

La fuerza motriz de nuestra serie de blogs no es sólo ampliar los temas anteriores y proporcionar una dirección estratégica, sino también hacer un llamamiento a las personas y organizaciones de todo el mundo para que colaboren con nosotros en la búsqueda de soluciones para los desafíos en el camino hacia el cero neto. 

Por supuesto, la transición hacia el cero neto debe ser justa, pero también tendrá que ser pragmática. Es fundamental tener en cuenta que, aunque la estrategia debe ayudar en última instancia a las naciones y comunidades a encontrar un camino sostenible, habrá que hacer renuncias, ya sea por el coste, la voluntad política o la aceptación social, por ejemplo.

Si no trabajamos con esta visión de conjunto para superar los retos del cambio climático, no alcanzaremos la escala de progreso que necesitamos. El camino hacia el cero neto no será fácil ni perfecto. Pero si recorremos la ruta juntos, llegaremos antes. 

Para saber más sobre la ruta hacia el cero neto, participe en uno de nuestros eventos virtuales de un día.

Serie de eventos globales de la Ruta hacia el Net Zero